Last Christmas


Se acerca el final de la Navidad. La verdad que lo que desde hace unos años me gusta más de estas fechas es el "lío" de ayudar a los Reyes Magos con los regalos, escribir la carta, esconder, envolver, "picar" al personal, etc.

Este año es algo diferente, la verdad. Nos falta una persona. Se ha echado de menos el salir pitando para verla en "su casa" y su regañina porque no la íbamos a ver más a menudo. Lo cierto es que lo llevo pensando desde dos semanas antes de que comenzase toda esta algarabía de la Navidad. Falta algo.

Pero también son diferentes porque hay que cuidar a otra persona que cada vez va decayendo más. Trabajamos la paciencia, la mano izquierda, el aguante... y todo lo maquillamos con el amor que sentimos por ella. Está, pero no está. Y, aunque se hace duro, siempre hay que tener una sonrisa dispuesta y esconder el dolor que se reflejan en los ojos y que sientes en el corazón.

Pero no todo son penas. Hay una pequeña alegría que corretea, que te come a besos, que te pedí las cosas "por fis" y que corre al regazo de la "bi" para que la proteja y no la riñan. Con su sonrisa te desarma y te inunda de luz. Pero ya, cuando se junta con "su tata", un halo mágico rodea todo el entorno y, por unos segundos, las penas se olvidan.

Las siguientes navidades volverán a ser distintas. Ni mejores ni peores, como éstas, simplemente diferentes. Porque nosotros habremos cambiado algo, porque quizás tengamos menos ganas de celebrar, aunque tengamos más motivos, porque los años nos puedan o porque dejemos que las tristezas, aunque menos, venzan a las alegrías.

Es el momento de hacer balance. Llegamos al final de un recorrido y tendremos que elegir por dónde continuar, tenemos que decidir si dejamos que prime lo negativo o lo positivo. En nuestra mano está.




Lo último...

En estas dos semanas he visto un par de noticias que se han repetido. Ambas me han llegado desde diferentes puntos entre medios de comunicación de prensa escrita, personas conocidas, amistades…

Una de ellas se refiere a una escena de la película “Último tango en París”, protagonizada por el gran actor Marlon Brando. En su momento, hace ya algunos años, la actriz protagonista denunció que se había sentido humillada y hasta violada en una escena de la película. Ahora sale a la luz unas declaraciones de su famoso director diciendo que tanto el actor protagonista como él mismo habían decidido no comentar con la actriz el método que iban a usar para desarrollar esa escena pues necesitaba que fuera creíble y que la actriz se sintiera realmente humillada.

Obviamente, un gran revuelo se ha creado en torno a esas declaraciones y, días después, el director se desdecía de sus palabras. 

La siguiente noticia se refiere a algo “más reciente”. Un cantante actual (sinceramente, yo no he escuchado nada de él y creo que lo he oído mencionar en dos ocasiones), del que no voy a decir su nombre para no darle mayor publicidad, ha saltado en las redes sociales debido al contenido de una canción donde básicamente dice que las chicas hacen todo lo que él quiere en cualquier momento. La magnitud de sus palabras ha llegado a tal punto, que se ha creado una campaña en change.org para que se prohíba y se quite el vídeo relacionado con la canción.
Cantantes como Iván Ferreiro han usado las redes sociales, en concreto Twitter, para denunciar que no se puede consentir el uso de la música para fomentar actitudes machistas.

En mis talleres suelo emplear bastantes canciones. Elegidas a conciencia, por supuesto. A las chicas y a los chicos les digo que tienen que ser cuidadosas/os con lo que escuchan, pues una canción nos puede parecer muy pegadiza y tener una buena música, pero la letra… la letra puede estar fomentando el odio, la violencia…y, como en este caso, actitudes de control, poder del hombre sobre la mujer.
Lo cierto es que, hasta que no he empezado, hace unos años, a preparar talleres y charlas para centros educativos, no me había parado a analizar determinadas letras de canciones. Por este motivo, al descubrir lo que se escondía detrás de muchas de ellas, las cuales, en su mayoría, son bien conocidas, soy tan insistente en prevenirles sobre lo que escuchan.

Actores, cantantes, actrices, youtubers,… hay tantas personas que pueden influir en la personalidad de nuestras/os adolescentes y, quizás, no somos conscientes de ello.
Nos puede sorprender como un niño y una niña lloren y se enfaden en un programa como “Tu cara me suena” cuando descubren que tienen que imitar a Justin Bieber o Miley Cirus porque no les gustan, porque no comparten sus actitudes y su forma de vivir y de actuar. Estos críos tienen las cosas claras y no es muy normal, por eso nos sorprende.
Cantantes como el que ha salido publicitado estos días, directores de cine que hacen estas confesiones influyen en la conciencia de las personas y nos muestran que aún existen mentalidades que piensan que las mujeres somos objetos sexuales, sin conciencia, sin alma, sin corazón y que, como tales, nos pueden manejar y vapulearnos a su antojo porque ellos son los “machos” y tienen el poder.
Luego nos sorprendemos cuando las estadísticas nos anuncian que han aumentado las agresiones entre las parejas jóvenes, cuando descubrimos que las actitudes machistas aún siguen presentes, incluso más enraizadas, en las generaciones “más tiernas” y nos llevamos a la cabeza cuando un hijo mata a su madre porque no estaba de acuerdo con su forma de vivir.

Aún queda camino por recorrer, ya lo he dicho en otras ocasiones. Y no nos sirve sólo campañas momentáneas, temporales, sino que las acciones tienen que ser continuadas en el tiempo. Hay que trabajar desde una edad temprana para cultivar la semilla de la igualdad. La igualdad entre sexos, entre las personas que es lo que, en definitiva, somos los hombres y las mujeres: seres humanos con unas diferencias biológicas que nos hace complementarios.
Es una lástima que tengamos que crear campañas para fomentar las No agresiones sexistas en fiestas concretas, pues aún existen energúmenos que se piensan que todo vale y que, en ocasiones, cuando una chica dice NO, lo hace con la boca chica, pues en sus ojos ve que ella quiere, en realidad, tener relaciones sexuales con él porque sus actos (sus bailes, sus coqueteos, su ropa) así lo demuestran.
      


Las dos noticias que he comentado en este post, son un pequeñísimo ejemplo de lo que existe en realidad. Os podía mostrar más entrevistas de personajes conocidos que con sus palabras fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres, que hablan de la inferioridad de la mujer y de cómo hay que tratarla. También os podría enseñar más cantantes que, con sus canciones, retratan las ideas, erróneas, del amor romántico e incentivan a que el hombre se imponga a la mujer en la relación. Pero no lo voy a hacer porque este post sería mucho más extenso. Os animo a que lo hagáis, a que escuchéis con detenimiento canciones de ayer y de hoy. Seguro que os sorprendéis.


25N

Esta semana se celebra el día 25 (viernes), el día internacional contra la violencia de género o la violencia contra la mujer.

En Salamanca, los actos "conmemorativos" comenzaron el pasado jueves 17 con la presentación del libro "No resignación", editado por el Ayuntamiento de Salamanca y donde se reúnen poetisas y poetas de todo el mundo por la no violencia contra la mujer.

No soy yo de mucha poesía, pero en el acto tuve la suerte de escuchar algunos de estos poemas en la voz de poetisas y poetas españoles y la verdad es que se me pusieron los pelos de punta. Además, el acto contó con un pequeño concierto de un trío que puso música a poemas de autores conocidos. La sensibilidad y la emoción a flor de piel.


En esta semana se sucederán los actos en la calle, en los medios de comunicación se harán reportajes algo más extensos, se emitirán programas dedicados a este problema social, podremos ver en la TV, oír en la radio y leer campañas contra la violencia de género pidiendo a las mujeres que denuncien, como si la denuncia fuese la solución a todos sus problemas. Pero como hablaba con una profesora universitaria esta mañana: esto no se puede quedar en un día, sino que tiene que ser una constante. Y como con este tema, con otros tantos.

Yo comenzaré el miércoles con una charla-taller en la Fundación de Secretariado Gitano de Salamanca. El jueves participaré en una mesa redonda en la Universidad de Salamanca y finalizaré el viernes con un acto organizado por el Ayuntamiento de esta localidad: obra de teatro en El Liceo, lectura de manifiesto y performance.

Y después de estos días, ¿qué?

En el siguiente vídeo os dejo unos consejos prácticos que nos da la bloguera Isasaweis orientados a aquellas mujeres que tienen que ocultar un ojo morado. No os lo perdáis, no tiene desperdicio. No lo cortéis, lo mejor, viene al final.




BUENA NUEVA
"Perdónalos porque no saben lo que hacen" (Evangelio de Lucas, 23,34)

No le digas a nadie tu nombre verdadero.
Escóndete, reniega de tu origen,
no vuelvas la cabeza.
Tu mundo se acabó ¿era tu mundo?
Sal a la luz. Hay luz, es clara y tibia.
Deja que la sonrisa te visite de nuevo.
Haz con el miedo el último gazpacho
y bebe a tu salud.
Pero no le perdones, por sí sabe lo que hace.

Poema de Enrique García Trinidad. En el libro "No resignación".
Tenía varios temas para escribir, pero creo que la actualidad manda. Y no, no me estoy refiriendo a la actualidad política, para eso ya existen otros medios.

Hace unos días aparecía la noticia de que una mujer, víctima de violencia de género, denunciaba que había sido secuestrada y sometida a vejaciones por parte de su ex pareja.

En esta semana se ha sabido que, presuntamente, esta mujer no contó la verdad y ha sido acusada de interponer una denuncia falsa. Como consecuencia de esto, su abogada ha renunciado a su defensa ante las pruebas “aplastantes” mostradas por el Juzgado, sintiéndose engañada.

Como he leído, no me acuerdo dónde, esta segunda noticia ha ocupado más tiempo en los informativos que el que se dedica a hablar de la violencia de género y a dar información cierta y contrastada sobre este tema.
Esto ha servido para que las personas que consideran que esto de la violencia de género es una falacia, usen este suceso para seguir atacando con más fuerza e intentar tirar por tierra los logros conseguidos hasta el momento.

Una denuncia falsa.

Si esto es cierto, si la mujer ha denunciado en falso, flaco favor le hace al resto de mujeres que viven situaciones tan extremas y que se están planteando acudir a una comisaría de policía o al juzgado a interponer una denuncia por los hechos violentos sufridos.

Denuncia que, desde el Estado, se publicita como la salida más segura y efectiva. Pero esto sería tema para otro post.

Poco ayuda a las campañas, políticas, actividades que se han diseñado e implementado, desde diferentes ámbitos, para eliminar de la sociedad esta clase de violencia que afecta a un porcentaje muy elevado de la población y que es un claro ejemplo de las relaciones de poder asimétricas y desiguales que aún existen en pleno siglo XXI.

¿Qué ha pasado por la cabeza de esta mujer para interponer una denuncia falsa? ¿Ha pensado en las consecuencias para ella y para la sociedad? ¿Ha sido consciente de la repercusión social, mediática que podría ocasionar?

Como comenta Miguel Lorente Acosta, este argumento ya está siendo usado por el posmachismo para atacar y seguir incentivando y propagando las trampas sociales y culturales que, escudadas en el logro de la igualdad conseguido por las feministas, persisten para criticar a las personas que siguen luchando por lograr la igualdad y visibilizar las situaciones de desigualdad, de micromachismos y de violencia que aún existen contra las mujeres en diferentes esferas de la vida diaria. Dan la vuelta a la tortilla y usan este hecho tan lamentable, la noticia de esta mujer que supuestamente ha denunciado en falso, para seguir machacando y criticando todo el trabajo realizado, tanto por hombres como por mujeres, por lograr una igualdad, la cual, aunque no quieran verlo, es beneficiosa para ambos sexos.


En el link posterior, la sexta se hace eco del número de denuncias falsas que se han descubierto en el año en curso:

En los dos links posteriores, dos medios digitales se hacen eco del estudio/informe realizado por el Consejo General del Poder Judicial donde se afirma el número irrisorio de denuncias falsas que se presentan en violencia de género.




Va de celebraciones


Este post es consecuencia de una boda.

Con toda la ilusión estamos preparando pequeños detalles para la pareja. Esas cositas que pretenden sacarte una sonrisa y que los recuerdes en cualquier momento como algo entrañable, bonito y feliz. Esos detalles que te tele-transportan a ese día mágico, especial, nostálgico, divertido,... que compartiste con tus seres queridos y en el que disfrutaste en cuanto se dejaron los nervios atrás.

Este post va dedicado a Él, aunque lo más seguro es que no lo lea (ni tampoco su "aledaña") porque "se cansa" de mis publicaciones :-). Está dedicado a ese joven que parece que ha perdido la ilusión por la vida y por todo lo que le rodea.

El viernes, en otra celebración, me comentaban que un médico-psiquiatra no veía apropiado para un hombre de 41 años determinada vestimenta, que llevara melena y que, en ese momento, se decantara por cuentos infantiles como lectura, pues "no era adecuado para su edad". El diagnóstico: síndrome de Peter Pan. Su Wendy reía sarcásticamente al recordarlo.

En esta sociedad es bastante habitual poner etiquetas que, en la mayoría de los casos, no nos definen realmente y que, desafortunadamente, nos creemos a pies juntillas, condicionándonos nuestra forma de ser, de sentir, de pensar y de actuar.

Considero que hay pocas cosas que son correspondientes a distintas etapas de la vida. Hay pequeñajos que aprenden antes a andar que otros, niñas que leen con soltura antes que otras, adolescentes que lo son más tardíamente y las hormonas se rebelan con mayor estruendo, traumas que salen en la edad adulta o que no salen nunca... Cada persona es un mundo. Un mundo loco y divertido que no necesita más etiquetas que las de la ropa (enormes, por cierto).

Hay "etiquetas" que han ido cambiando con el paso de los años. Hay tradiciones que han evolucionado y que se transforman. ¿Desde cuándo es tradición que las novias se casen de blanco? ¿Por qué nos resulta tan extraño, y a veces se considera una falta de respeto, que un novio acuda a su boda sin corbata? ¿Por qué nos sorprendemos cuando la novia "pone un poco de color" en su vestido, saltándose las normas del decoro, la decencia y la tradición (pensarían algunas personas? ¿Por qué cuando alguien se muere es obligatorio guardar el luto durante tanto tiempo? Cada uno llora la pérdida de una manera. ¿Por qué si no sigo las "normas" se me pone la etiqueta de "insensible", "irrespetuso" etc.?

Hay personas que mueren en vida. Hay personas que no disfrutan de la vida ante una pérdida a pesar de la juventud. No se dan cuenta que lo importante es celebrar las buenas cosas que nos da la vida. Que hay que disfrutar de los momentos, del aquí y ahora. Ya vendrán tiempos tristes que nos hagan tambalear y nos desestabilicen, pero no debemos permitirnos caer, y, si lo hacemos, nos levantamos rápidamente y vemos el lado positivo. Porque siempre hay un lado positivo detrás de la negrura del momento. Lo sé por experiencia propia.

Hay millones de razones por las que sonreír y celebrar el paso de los años, por ejemplo. 

Conozco a gente que se irrita cuando le hablan de su cumpleaños y de celebrarlo. No se dan cuenta lo importante que es cumplir años. Eso significa que has vivido, que has aprendido, que has tenido oportunidades, que has tomado decisiones, mejores o peores, pero lo has hecho y has llevado las riendas de tu vida. La experiencia se adquiere con el paso del tiempo, con los acontecimientos que se suceden en tu vida.
Es cierto que eso significa hacerte más viejo/a, que salgan arrugas (pero, ¿y lo bonito que es verlas y que te recuerden que las tienes por sonreír? y ya si recuerdas el motivo de tu risa, ni te cuento), que el pelo se tiña de forma natural, sin gastar un euro, que tengas achaques o que te cueste hacer determinadas cosas. Pero también es cierto que, con el paso de los años, aprendes a hacer otras cosas que, en la juventud, era difícil que lograras realizar.

¿Y cuando compartes tu vida con alguien? Es precioso poder hacerlo día a día con ella. Disfrutas de tus propias alegrías y de las alegrías de la otra persona con la que tienes un proyecto común que poco a poco vais consiguiendo, generando nuevas alegrías y nuevos motivos por los que sonreír y celebrar.
Siempre hay que celebrar. No hay que olvidarlo.

Y existen ocasiones en que esa felicidad, esa alegría, ese positivismo lo quieres compartir con más gente, con aquella que forma parte de tu vida. Porque, poco a poco, las personas se van liando en su propia vida, van poniendo excusas, trabas, impedimentos y olvidan lo bonito que es juntarse, sin motivo aparente, y celebrar. 

Un café. Una comida. Una cena. Una sesión de cine. Un paseo por la ciudad. Una ruta por la montaña. Un fin de semana rural... Simplemente juntarse, hablar y celebrar.

Celebrar una fiesta por estar vivos, por la vida, por el presente, por el futuro y por las cosas que hemos aprendido. Celebrar la vida, el amor y lo que tenga que venir.

Este post es consecuencia de una boda.

Eso es lo que pienso yo que es una boda. Un momento de celebración y de compartir con la gente a la que quieres, y con la que se nos olvida hacerlo, la felicidad y el amor. La felicidad por encontrar a una persona con la que compartir una vida y un proyecto. No una persona que te complemente, porque ya eres un ser completo, sino una persona que te hace mejor, que te ayuda en los momentos difíciles y es capaz de sacarte una sonrisa. Una persona a la que mirar y sonreír, una persona con la que la vida sea fácil a pesar de las dificultades que aparezcan, una persona con la que ir construyendo poco a poco una "casa" común donde celebrar e invitar, donde reír, donde ser feliz, donde llorar y aprender.

Nos tenemos que recordar, porque se nos olvida fácilmente, que tenemos que decidir, porque está en nuestras manos, ser felices.




Si te pones en la piel de otra persona...

De nuevo os traigo una recomendación literaria. Se trata de un libro que me compré hace unos meses y que había dejado aparcado por diferentes motivos. Pero he encontrado el momento adecuado para comenzarlo hace una semana y, ayer, por fin lo terminé.

En la piel de una yihadista cuenta la historia de una periodista francesa que se mete en la piel de una joven francesa convertida al Islam y que es captada por un "mandamás" perteneciente al Estado Islámico. Narra cómo se puso en contacto con él a través de un perfil falso y cómo mantuvo el contacto durante algún tiempo a través de Skype, sobre todo.

No es un libro más sobre el yihadismo. Está contado en primera persona. Narra lo que ella ha ido viviendo en todo este tiempo, cómo era lavado el cerebro de su avatar virtual para conseguir que viajara a Siria y se hiciera efectivo el matrimonio con su "pretendiente".

Es uno de esos libros del que puedo pasar un par de días sin tocarlo pero que, cuando lo tomo de nuevo entre mis manos, no puedo soltarlo. Sobre todo me ha pasado en las últimas 100 páginas. No podía dejar de leer, contabilizaba las páginas que me faltaban y rezaba para que la protagonista estuviera bien, dentro de lo que cabe, ya que ha tenido que cambiar de domicilio, de identidad y vive con la espada de Damocles sobre su cabeza. La verdad es que según avanzaba las palabras, más incertidumbre y estado de desazón me generaba.

Os lo recomiendo.

75 consejos para sobrevivir en el colegio

Hace algunas semanas, se armó un gran revuelo, saliendo en diversos medios de comunicación, la denuncia realizada contra el libro, publicado por Alfaguara y escrito por María Frisa, titulado 75 consejos para sobrevivir en el colegio.

Muchas son las voces críticas que han apuntado que este libro fomenta el acoso escolar y que da consejos erróneos a aquellas personas jóvenes que lo leen.





Recordando un consejo que me dio mi profesora de Derecho Canónico en la Facultad, antes de criticar o para vencer al enemigo, lo primero que hay que hacer es conocerlo. Por este motivo, y tras recibir un whatsapp donde me pedían que firmara un documento para solicitar la retirada del libro, decidí que era el momento de dejar a un lado lo que estaba leyendo y dedicarle unos días a éste del que mucha gente hablaba.






















El libro no me ha durado ni 5 días, la verdad, pues es de fácil y rápida lectura. Al principio me he reído bastante con las ocurrencias de la protagonista y, en algún momento, he recordado que yo eso también lo pensaba. Pero, he de reconocer, que en otras ocasiones, no me han gustado los consejos que ha dado, pues considero que da una imagen negativa de la amistad, del compañerismo, de la familia....


Todas las personas, en algún momento de nuestra vida, nos hemos sentido incomprendidas tanto por nuestra madre, nuestras amistades o nuestro padre. En ocasiones hemos odiado tener hermanos/as, sobre todo si son más pequeños que nosotros/as, porque pensamos que les dan todos los caprichos y eso es injusto.

Muestra nuestro "egoísmo" cuando nos enamoramos, por ejemplo. Pero a mí, personalmente, no me gustan ciertos mensajes que transmite relacionados con la amistad.

Considero que hay que tener mucho cuidado con lo que se escribe, pues puede tener una gran influencia, sobre todo si estamos hablando de público infantil-juvenil, quienes aún están formando su personalidad.

Si estás aconsejando, aunque sea en clave de humor y/o sarcasmo, que es mejor tener una amiga tonta porque, básicamente, no te dará problemas, lo más seguro es que quien lo está leyendo empiece a tratar de forma más despectiva a su amiga o amigo de toda la vida, sin darse cuenta del daño que está provocando.

Pienso que el sarcasmo ya es difícil de entender aún siendo adultos, máxime si eres un niño de 6 años o una niña de 12. 

Quizás el problema de este libro ha sido a qué sector se ha orientado o a quienes se ha recomendado su lectura. 

Considero que la autora no lo ha escrito con maldad, pero la editorial no ha sabido dónde encajarlo y ha pensado que, al ser consejos para sobrevivir en el colegio, el público lector debería englobarse entre los/as colegiales/as.

Ellas... las desconocidas

El otro día me sorprendí al leer una noticia en las redes sociales donde se decía que desde el rey del Rock and Roll, Elvis Presley, pasando por Little Richard, Johnny Cash y Jerry Lee Lewis, caían rendidos a los pies de Rosetta Tharpe o, como se la conoce, Sister Rosetta Tharpe, la "grandmother" del Rock and Roll.

Esta mujer gozó de gran fama tras la II Guerra Mundial. Se casó en 1951 con su agente y cantó tras la ceremonia ante 25.000 personas que habían pagado entrada para la boda y el concierto.

Aquí os pongo un vídeo de una actuación, guitarra en mano, ataviada con un abrigo para guarecerse del frío que debía de hacer. Gran carisma y fuerza, esta cantante de góspel sorprendió a todo el mundo con una gran energía en el escenario.


Éste es otro de los múltiples ejemplos de mujeres que han roto moldes, pero que han pasado "desapercibidas" por el mero hecho de ser mujer, en épocas pasadas o en la actualidad.

El leer su historia, desconocida por mi parte, me hizo recordar un libro para público infantil: "Mi primer libro sobre Ellas (...)" o "Ellas hicieron historia" de la editorial Anaya.

En él, la autora nos habla de diferentes mujeres que hicieron historia por distintos motivos. El libro se puede dividir en 6 temas: respeto a los mayores, amor al arte y cultura, autoestima y fe en uno mismo, solidaridad, exilio y emigración, iniciativa e igualdad de género.
Se nos muestra el logro alcanzado por 8 mujeres españolas: desde la Condesa de Benavente, pasando por la actriz María Guerrero y mujeres dedicadas a la política como Clara Campoamor o a la cultura como Rosalía de Castro.

Las mujeres, debido a la invisibilidad a la que hemos sido sometidas durante muchos años, hemos pasado desapercibidas y nuestra labor, sobre todo en años precedentes, ha quedado relegada a un segundo plano cuando los logros obtenidos han sido igual, o más, importantes que los de los hombres.

Seguro que muchos y muchas desconocíais que una española, mujer, es considerada la inventora del primer libro mecánico y antecedente del actual ebook: Ángela Ruiz Robles fue la artífice. Esta leonesa, profesora, entre otras cosas, patentó en los años 40 una enciclopedia interactiva.


Ésta es otra muestra más de ese trabajo silencioso desarrollado por las mujeres, debido al segundo plano que la cultura patriarcal nos ha proporcionado a lo largo de los siglos. Pero también es una prueba del afán revolucionario, reivindicativo y no conformista de muchas de ellas, quienes no estaban de acuerdo con los roles otorgados por la sociedad y que querían salir adelante por su propio pie y sus propios medios, dejando de lado esas normas sociales que las encorsetaban.

No podemos olvidar que, otras antes que nosotras (y nosotros) han luchado por obtener la igualdad que disfrutamos ahora, pero que no es suficiente, pues no es total. Por ello, en honor a todas esas personas que pasaron su vida rompiendo moldes y luchando por obtener derechos que eran suyas, es por quienes tenemos que seguir trabajando para lograr esa igualdad efectiva y real que nos merecemos todas las personas. 

Nadie es más que nadie. Ninguna persona se encuentra por encima de otra. Trabajar de forma conjunta es mucho más productivo que trabajar de forma individual.








Sin dobles sentidos

No es no.

Si yo quiero algo, lo pido. Si me da vergüenza, me callo y luego me estoy reconcomiendo por dentro por no haberlo pedido, por haber dejado que la vergüenza se adueñe de mi poder de decisión.

Pero cuando digo no, es no. 

Un no firme, decidido, sin titubear, sin poner ojitos, sin usar un tono de guasa, de broma. Si digo no, es no, por mucho que tú quieras pensar otra cosa o te apetezca algo distinto a lo que yo te he respondido.


Si me visto con una minifalda, si estoy de fiesta y me he tomado una copa, si tonteo con quien me corresponde, si estoy feliz y lo demuestro cantando por la calle, si estoy en clase y me quito la chaqueta porque tengo calor, si se me transparenta el sujetador, si nuestras miradas se cruzan en la calle, si me acerco a ti en el transporte público para dejar pasar a otra persona, si estoy hablando contigo y te toco la mano, si me pongo un vestido de fiesta, si se me desliza el tirante de la camiseta por el brazo, si me pongo el bikini para ir a la playa o a la piscina, etc. no quiere decir que esté pidiendo a gritos, que esté provocando al personal para que me toque si yo no quiero.

Me arreglo para gustarme a mí misma, para sentirme bien conmigo misma, no lo hago por nadie más. Si le gusta al resto de personas, me alegro, bien por mí y bien por ellas. Pero no estoy incitando a que me manoseen, a que me persigan, a que me increpen por la calle, a que me lancen "piropos" groseros y fuera de lugar y de tono, a que me incomoden y tenga que abandonar el lugar para dejar de sentirme así,... por el mero hecho de ser mujer.


Dejaré que me coma a besos quien yo decida, quien yo elija y me elija a mí, a quien yo prefiera y me prefiera a mí. Será una decisión bilateral, pero nunca unilateral. No dejaré que me atemoricen, que me amenacen, que me acobarden y no pueda salir de casa por lo que pueda pasar. No dejaré de disfrutar del fresco de la noche, de la compañía de mis amistades y familia fuera de mi casa, no dejaré de ir de compras o al cine, sólo porque haya unas personas que se sientan con el poder de hacer lo que les dicte su "instinto" sin tener en cuenta la opinión de la otra persona. Nadie tiene que someter a otra. Nadie es más que nadie. Nadie domina.



Las Caperucitas

Se nota que me gusta leer (me apasiona más bien) porque aprovecho cualquier oportunidad para hablaros del último libro que ha caído en mis manos o que me han recomendado y he leído. 
Como habéis podido comprobar, leo prácticamente de todo. Este año me he iniciado en la novela gráfica y tres son ya las que han entrado a formar parte de mi pequeña biblioteca.

En esta ocasión os quiero hablar de las distintas caperucitas (y caperucitos) que viven a nuestro alrededor y que ni sabemos que existen.

Esas caperucitas que tienen que hacer aquello que les dice su familia y con lo que no se encuentran cómodas, sabiendo, en su fuero interno, que no está bien lo que está sucediendo. Ven coartada su libertad y son chantajeadas emocionalmente por aquellos que, dicen, más les quieren. Además, son amenazadas, pues les dicen que las llamarán "locas" y nadie las creerá si se atreven a compartir sus inquietudes con otras personas.

Eso cuenta el libro "Las lágrimas de Caperucita". Muchos años en silencio. Los recuerdos más "dolorosos" han quedado postergados a lo más profundo de la memoria como fórmula de defensa, hasta que algo hace que aflorezcan, encontrándose con las fuerzas necesarias para gritar "¡basta!" y no callar. No volver a callar nunca. Ni ante su padre y su madre.


Al final, el miedo a quedarse sola se convierte en niebla y se da cuenta que hay personas a su alrededor, en muchos casos quien menos esperaba, que están dispuestas a estar a su lado apoyándola, sujetándola cuando no pueda caminar, y a llorar con ella cuando no pueda más.

Ya lo cantaba Ismael Serrano en la década de los 90: 

Caperucita sólo tiene dieciséis
primaveras sin flores, papá le dice: "Ven.
Caperucita eres joven y tienes que aprender
a ocuparte de la casa, que serás una mujer.

Para que seas buena esposa
y no envejezcas sola,
en la cama y la cocina has de saber
alegrar a tu marido y cuidar a cada hijo,
que te atrapa tu destino,
que has de ser madre y esposa"
(...)
Una gris mañana Caperucita se casó,
vestida de blanco, bella como una flor.
Su marido, muy elegante, otro lobo feroz,
y su padre orgulloso lloraba de emoción.


Si eres mujer...

Ayer salió en los medios de comunicación (yo lo vi en el Telediario, pero también ha aparecido en la prensa escrita) que se habían concedido los premios Garrote a sentencias que hacen retroceder en equidad de género. 

La "medalla de bronce" se la lleva una sentencia española dictada por un Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vitoria que, en febrero de 2015, preguntó a la mujer que si "había cerrado bien las piernas" para no ser agredida sexualmente. Desde la Asociación Clara Campoamor se denunció este hecho y se solicitó, si no me equivoco y me falla la memoria, que la jueza fuera sancionada.

Por otro lado, el premio del público se lo lleva una sentencia dictada por un tribunal de México que quita la custodia a una mujer española por no seguir el "rol tradicional de madre". La mujer no era católica y hacía, fijaros qué desfachatez, entre otras cosas, fregar los platos a quien, en ese momento, era su marido. Ha intentado buscar el apoyo de los tribunales españoles, pero sin éxito. 
Ya no es sólo violencia de género ejercida por el compañero sentimental tal y como aparece regulado en nuestra ley española, la violencia de género también la pueden ejercer las instituciones. Éste es un claro ejemplo de ello.

En el siguiente link podéis acceder a los diversos premios que se han otorgado a la Justicia a nivel mundial y conocer un poquito más lo que hace esta organización:



Días antes a la aparición de esta información, saltó en diversos medios de comunicación otra noticia que me ha dejado impactada y que hace que me plantee si debo seguir creyendo, o no, en la raza humana, a pesar de lo que escribía en un post anterior. El hecho que describen los noticiarios sucedió en Brasil: una joven, sedada o drogada (me da igual), fue violada por 33 hombres, entre ellos su novio, grabándolo y, posteriormente, subiéndolo a las redes sociales. Pero es que los comentarios que he podido leer posteriormente, creo recordar que del juez, denotan una visión machista y misógina de las mujeres. Eran algo así, o yo lo entendí de este modo: parece ser que, a pesar de estar drogada o sedada, la chica lo disfrutó o lo quería. 

¿En serio? ¿Eso lo justifica? Es lo mismo que decir que la ropa que llevas denota si estás buscando "guerra" o no, o según si tienes más o menos escote así eres...

Un vídeo francés nos muestra, prácticamente dando el mismo mensaje que el vídeo realizado en el 2014 por el diario.es sobre los micromachismos (https://www.youtube.com/watch?v=Co_z_GbjbHY), cómo nos sentimos las mujeres cuando caminamos solas por la ciudad, los miedos, la inquietud... Os dejo el vídeo en francés, pero también el link de youtube donde podéis verlo con subtítulos en castellano.



Estos son tres ejemplos que nos muestran que la lucha por la igualdad de género tiene mucho camino aún por recorrer y que nuestra sociedad, en pleno siglo XXI, sigue siendo muy machista, lo cual es malo tanto para los hombres como para las mujeres. 

La responsabilidad de acabar con esto es de toda la población en general, no sólo de un colectivo. ¿Te animas a aportar tu granito de arena?

Confío en el ser humano

La semana pasada me preguntaba uno de los asistentes a los talleres-charlas del proyecto Red.es que si pensaba que el mensaje que quería transmitir, al estar con ellos en las clases, a los/as adolescentes les quedaba o no. Que si consideraba que aquellos, porque la inmensa mayoría son chicos, que se erigían como líderes, en realidad se quedaban con lo que explicaba en los talleres (da igual la temática: TIC's, violencia de género, igualdad). Yo le dije que sí.

La conversación se desarrollaba dentro de las charlas-talleres que he impartido dentro del proyecto Red.es de capacitación en materia TIC a madres, padres, educadores de menores de edad. Y, como no podía ser de otra manera, nos preguntábamos si los menores de edad serían capaces de atender en charlas de este tipo o se escudarían en que saben y controlan todo lo que se "cuece" en la Red.

Yo les decía a los padres y madres que, en muchas ocasiones, todo esto basado en mi experiencia de 3 años largos trabajando en institutos y colegios con menores, ellos y ellas dan una imagen, debido a la presión de grupo, pero que, en el fondo, cuando estás a solas con ellos y ellas te das cuenta que el mensaje ha llegado.

Les conté el caso de un chico, en un instituto de un pueblo de Salamanca, con el que me enzarcé en una discusión en plena sesión. Ambos decíamos lo mismo, más o menos, pero él era incapaz de escucharme, porque sí me oía. Al final, le pedí que me dejara poner el corto que tenía preparado (el genial corto de Raquel Polo "Asesinos, ¿dígame?") y que después hablábamos de nuevo. Cuando finalizó el corto y la clase, porque no nos dio tiempo a nada más, el chico se acercó, me abrazó y me dio las gracias. Eso me vale. Eso lo llevo guardado en mi corazón, en mi cabeza y en mi alma. Ese gesto me demuestra que el mensaje llega, que ellos (y ellas) piensan, cuando quieren y les viene bien, y se quedan con todo lo que les contamos.

Os podría contar más casos de adolescentes que tienen una pose delante de los compañeros y de las compañeras, del profesor/tutora, etc. y luego, en el tú a tú, se muestran de otra manera, con otras inquietudes... Pero no voy a extenderme más. 

Os voy a poner otra muestra más de que se puede confiar en el ser humano y, en concreto, en la adolescencia, pues no todo está perdido, simplemente hay que saber llegar, escarbar y tocar la vena más sensible y crítica, para hacerles remover y que salten de la silla.

Esta semana pasada se ha convertido en noticia un corto realizado por un grupo de estudiantes zaragozanos que nos invitan a reflexionar sobre la violencia de género. El corto, de dos minutos escasos, se titula "¡Despierta! Wake up!".

Y tú, ¿te has despertado? No. ¿A qué estás esperando? Nos concierne a todo el mundo. Todas las personas somos responsables de luchar y erradicar toda clase de violencia. No mires hacia otro lado.




El uso de los libros



El verano ya se está acercando, se nota en el ambiente, a pesar de la lluvia que nos ha acompañado durante tantos días. Parece que, según los días se van haciendo más largos, nos da tiempo a hacer más cosas, pensamos más en el tiempo libre.
A mí, personalmente, aunque no paro ni en verano ni en invierno, cuando llega el calorcito, el sol, tengo la sensación de que el tiempo me cundé más y puedo dedicar más minutos a una de mis grandes pasiones: la lectura.

Hoy os traigo una serie de recomendaciones literarias para vuestros/as más pequeños/as de la casa, pero también para vosotros/as, personas adultas. Ya sabéis que a mí me gusta tanto la literatura juvenil, como la infantil como la novela.
En los dos link que os comparto nos recomiendan una serie de libros que nos ayudan, no sólo como educadores, docentes, sino también como madres y padres, a trabajar con nuestros/as menores una serie de temas que, quizás, nos resulte difícil de explicar: diversidad cultural, diversidad sexual, cómo afrontar la frustración, la igualdad, etc. etc.

Es un error pensar que los libros, los cuentos, las leyendas... sólo nos sirven para que nuestros/as peques se duerman antes. No, no nos equivoquemos. La lectura es mucho más que una forma de pasar el tiempo, de llamar a Morfeo para que nos transporte a su mundo. La lectura es... imaginación, cultura, intriga, aprendizaje...

Yo os recomiendo que dediquéis unos minutos con vuestros/as hijos/as, sobrinos/as, amigos/as... a sentaros en un rincón del parque, de la casa, en una esquina de la cama, tirados/as en el césped del jardín o en la playa y os introduzcáis en las historias que nos traen todos estos libros.

No me enrollo más. Pinchad en los enlaces y quedaros con estas recomendaciones. Ya me contaréis qué os parecen.

http://www.elplacerdelalectura.com/blog/descubre/30-libros-para-ninos-y-jovenes-que-los-adultos-deberian-leer-i-1-10


http://cuentosparacrecer.org/blog/desarrollar-la-capacidad-de-superacion-ideas-y-cuentos/

Nos vemos en el siguiente post amigas y amigos. 

¡Viva la lectura!








Pedacitos


Las cosas cada vez me las ponen más difíciles para creer. Creer en el ser humano, creer en el mundo, creer en la posibilidad de cambio.


Pero de pronto, cuando menos te lo esperas, una luz se sitúa delante de ti y te muestra que el cambio es posible.

Desgraciadamente, mucho hay que trabajar para erradicar la violencia de nuestras vidas y de la sociedad. 

Hay que empezar a educar desde bien chiquitos/as. La materia de igualdad, por ejemplo, debería ser algo transversal, trabajándose en todas las materias y asignaturas, no tratándose de algo puntual, de lo que hablamos en determinadas fechas y/o porque alguien externo al centro viene a dar una charla o taller. Pero también hay que cambiar el "chip" a determinadas personas adultas, para que sean conscientes de lo importante que es implicarse y de lo necesario que es trabajar por la igualdad. 
En el momento en que dejemos de mirar hacia otro lado cuando sucede algo que no nos incumbe directamente, habremos avanzado un poquito más.
Si trabajamos por la igualdad, si no toleramos ningún acto de violencia, tendremos una sociedad "más limpia", donde el bienestar será más palpable.

Hace unos días me hicieron llegar la noticia de la publicación de un vídeo en youtube. Este vídeo ha sido elaborado, sin cortes, sin guión, por una mujer que ha sufrido violencia de género. Lo titula "Testimonio de una superviviente. Muchos pedacitos de mí". El vídeo se publicó a finales de abril, cuando ya había dictada una sentencia, pues la agresión se produjo a finales del año pasado.

En este vídeo, que dura algo más de 30 minutos, trata de dar voz a todas aquellas mujeres que han sido víctimas de una agresión de este tipo. Y nos lanza un mensaje bien claro. ¿Queréis saber cuál es? Pues escuchadla.


https://www.youtube.com/watch?v=hM0HiQpiLfY