Lo que queda por hacer

Hace días que no escribo, lo sé. Pero eso no significa que no haya pensado en un tema o que no haya sentido la necesidad de sentarme delante del PC y hacerlo. Lo que pasa es que no quiero escribir "a lo loco", deprisa. Quiero hacerlo de forma pausada y meditada.

De antemano digo que voy a estar unos meses apartada de la blogosfera, concentrada en escribir y rematar esa #malditatesis que me tiene sorbido el coco y la energía. Durante el tiempo que esté "apartada", me dedicará (o al menos lo intentaré) a recordar post escritos al comienzo de esta andadura por la escritura en la red.

A pesar de que la tesis es mi trabajo actual, sigo impartiendo talleres en centros educativos con Adavas Salamanca. Es un trabajo, no remunerado, que me llena mucho y que hace que en cada sesión aprenda un poquito más de la población infantil y juvenil. Este año el reto era hablar de igualdad y violencia en todas las etapas de primaria en un colegio. Reto bastante complicado, pero creo que no está saliendo mal, la verdad.

La educación, la docencia es otro campo que he aprendido a querer y que me gusta, lo he descubierto en estos años de colaboración con Adavas. De hecho, a parte de pensar, muchísima gente, que soy psicóloga, alguien me dijo que pensaba que mi tesis versaba sobre la violencia de género y los/as adolescentes. No es así. Pero dadme tiempo y algún artículo escribiré sobre ello más adelante :-)

Conjugar educación y violencia de género es difícil, a pesar de que, como hemos leído hace unos días, ciertos políticos (más bien políticas) hablen de la importancia de educar para erradicar el machismo que reina en la sociedad. Pero para educar, fuera de la familia, se necesitan personas cualificadas, sensibilizadas y formadas para impartir esa educación. Pero también se necesita tiempo para hacerlo y, perdonadme, un presupuesto; pues, como comentaron en Twitter, el trabajo no se paga con abrazos.

Hace unas semanas me llegó la información de que desde el Consejo General del Poder Judicial se impartía una jornada formativa, organizada por la asociación de mujeres juristas españolas, sobre el abordaje de la violencia de género desde la educación. Me pareció interesante el título de la jornada, pero la verdad es que era un poco escéptica, pues de las 5 ponencias que anunciaban, 3 eran impartidas por personas pertenecientes al ámbito judicial. Pero como uno de mis lemas es que el saber no ocupa lugar, hice triquiñuelas para encajar mi agenda y poder estar en Madrid para esta jornada. 
De ella salí reforzada en mi empeño de aportar mi granito de arena en la lucha por lograr la igualdad de hombres y mujeres y de erradicar la violencia de género. ¿Cómo? Pues a través de los talleres y charlas en los centros educativos. 
Lo cierto es que no me dieron estrategias nuevas, no me hablaron de vías o herramientas eficaces, pero la palabra que se repetía en cada intervención era la de educación. 
Miguel Lorente Acosta participaba en esta jornada. Su exposición me pareció estupenda, como siempre. Pero quien me cautivó fue un hombre de 80 años, abogado y periodista, que tiene una vitalidad que ya quisiera yo para mí y que sigue apostando, luchando y explicando que la igualdad es posible y que hay que trabajar con la población juvenil. José Antonio Burriel es el creador de http://nomasvg.com/tag/adolescentes-sin-violencia-de-genero/, teniendo también perfil en facebook. 
Hace pocas semanas presentaron la aplicación Ygualex, que es una aplicación pensada para la población adolescente, pero no sólo para ella, donde puedas encontrar información sobre la violencia de género, pero también puedes compartir tus inquietudes, dudas y mensajes.

Ya os digo que no fue una jornada, para mí, donde me descubrieran el mundo, pero sí resulto interesante simplemente por escuchar a este hombre.
También me sirvió para conocer la otra cara de la moneda. Me explico. Se "colaron" 3 ó 4 hombres que pretendían tirar por tierra todo lo que allí se estaba hablando aportando datos falsos, manipulados y vendiendo que "los hombres son unos pobres" y que el feminismo no es esto de lo que se hablaba. Mis compañeras y compañeros los llamaron "trolls": seres que quieren boicotear y hacer pasar un mal rato a aquellas personas que, con respeto, tolerancia y educación, estábamos allí para intercambiar impresiones y aprender de las experiencias de otras personas.
Una jueza les dijo que si estuvieran en su sala, ya les habría mandado salir sin demora.

A pesar de todo este alboroto, salí contenta y satisfecha. Salí reafirmada en que la labor que hago es necesaria e importante y que no voy a bajar la guardia, ni voy a dejar de pelear por culpa de 4 personas que quieran seguir viviendo en su estado de bienestar egoísta.

Voy a seguir trabajando para que, poco a poco, los roles se vayan cambiando y no tenga que ver anuncios como éste:


Voy a seguir adelante, pues pienso que una nueva sociedad es posible. En algún instituto me han llegado a decir que para qué sirve esto si luego en casa tienen otro discurso totalmente distinto. Pues sí sirve. Porque la población joven tendrá las herramientas adecuadas y los argumentos para decir en casa, o donde sea, que no está de acuerdo y podrán empezar a cambiarlo. Quizás en su casa no, pero sí en su entorno de amistades.

Yo lo veo a mi alrededor. Tengo que reconocer que, hace unos años, yo no era consciente ni del machismo ni de la violencia de la que éramos objeto las mujeres únicamente, por ser mujer. Pero ahora, veo como yo he cambiado y, a mi alrededor, "mis hombres" son conscientes de las desigualdades y del machismo que es tan perjudicial para el hombre como para la mujer.
Tengo amigos que me "saturan" el móvil con imágenes, noticias que hablan de las discriminaciones, los roles de género, me recomiendan libros, novelas gráficas... tengo conversaciones con personas que se empiezan a plantear todas estas cosas a pesar de su edad madura. Conozco a profesores que se involucran tanto en los talleres que imparto que les parece poco y piden más.

Algo está cambiando. Pero aún queda mucho por recorrer. Queda mucho sendero porque, en mi opinión, desde lo más alto de la sociedad (gobierno, partidos políticos, administraciones públicas) creo que no se lo toman tan en serio. Aún se siguen identificando a las mujeres con las tareas domésticas, con las tareas del cuidado. Aquellos que gritan que son tan feministas, ¡cuidado!

Tenemos que tener claros los conceptos. El machismo es perjudicial para hombres y mujeres. El machismo está asesinando a muchas mujeres, está dejando huérfanos y huérfanas, está impidiendo que las empresas tengan a mujeres válidas en puestos de responsabilidad, está haciendo que las personas elijan entre tener familia o trabajar, pues, en muchas ocasiones, ambas cosas son incompatibles, está haciendo que los hombres tengan que demostrar su hombría (¿qué es eso?) a cada momento dejando de lado sus sentimientos porque un hombre no los tiene...

Debemos ponernos las gafas de color violeta e identificar todas esas situaciones que nos hacen retroceder.

Yo sigo con mi lucha. Pero no tan sola como antes, lo sé. No me oirán desde los altos estamentos, pero yo trato de concienciar a la base, para que sean conscientes de que lo importante son las personas, dando igual el sexo que tengan y que no hay cosas de chicas ni cosas de chicos, sino que en el mundo viven personas con capacidades diferentes y complementarias. Sigo luchando, como feminista, para erradicar todos los casos de acoso, violencia y abuso de las que somos protagonistas, involuntariamente, las mujeres. 

Yo soy una hormiguita.






Lo que queda por hacer

Hace días que no escribo, lo sé. Pero eso no significa que no haya pensado en un tema o que no haya sentido la necesidad de sentarme delante del PC y hacerlo. Lo que pasa es que no quiero escribir "a lo loco", deprisa. Quiero hacerlo de forma pausada y meditada.

De antemano digo que voy a estar unos meses apartada de la blogosfera, concentrada en escribir y rematar esa #malditatesis que me tiene sorbido el coco y la energía. Durante el tiempo que esté "apartada", me dedicará (o al menos lo intentaré) a recordar post escritos al comienzo de esta andadura por la escritura en la red.

A pesar de que la tesis es mi trabajo actual, sigo impartiendo talleres en centros educativos con Adavas Salamanca. Es un trabajo, no remunerado, que me llena mucho y que hace que en cada sesión aprenda un poquito más de la población infantil y juvenil. Este año el reto era hablar de igualdad y violencia en todas las etapas de primaria en un colegio. Reto bastante complicado, pero creo que no está saliendo mal, la verdad.

La educación, la docencia es otro campo que he aprendido a querer y que me gusta, lo he descubierto en estos años de colaboración con Adavas. De hecho, a parte de pensar, muchísima gente, que soy psicóloga, alguien me dijo que pensaba que mi tesis versaba sobre la violencia de género y los/as adolescentes. No es así. Pero dadme tiempo y algún artículo escribiré sobre ello más adelante :-)

Conjugar educación y violencia de género es difícil, a pesar de que, como hemos leído hace unos días, ciertos políticos (más bien políticas) hablen de la importancia de educar para erradicar el machismo que reina en la sociedad. Pero para educar, fuera de la familia, se necesitan personas cualificadas, sensibilizadas y formadas para impartir esa educación. Pero también se necesita tiempo para hacerlo y, perdonadme, un presupuesto; pues, como comentaron en Twitter, el trabajo no se paga con abrazos.

Hace unas semanas me llegó la información de que desde el Consejo General del Poder Judicial se impartía una jornada formativa, organizada por la asociación de mujeres juristas españolas, sobre el abordaje de la violencia de género desde la educación. Me pareció interesante el título de la jornada, pero la verdad es que era un poco escéptica, pues de las 5 ponencias que anunciaban, 3 eran impartidas por personas pertenecientes al ámbito judicial. Pero como uno de mis lemas es que el saber no ocupa lugar, hice triquiñuelas para encajar mi agenda y poder estar en Madrid para esta jornada. 
De ella salí reforzada en mi empeño de aportar mi granito de arena en la lucha por lograr la igualdad de hombres y mujeres y de erradicar la violencia de género. ¿Cómo? Pues a través de los talleres y charlas en los centros educativos. 
Lo cierto es que no me dieron estrategias nuevas, no me hablaron de vías o herramientas eficaces, pero la palabra que se repetía en cada intervención era la de educación. 
Miguel Lorente Acosta participaba en esta jornada. Su exposición me pareció estupenda, como siempre. Pero quien me cautivó fue un hombre de 80 años, abogado y periodista, que tiene una vitalidad que ya quisiera yo para mí y que sigue apostando, luchando y explicando que la igualdad es posible y que hay que trabajar con la población juvenil. José Antonio Burriel es el creador de http://nomasvg.com/tag/adolescentes-sin-violencia-de-genero/, teniendo también perfil en facebook. 
Hace pocas semanas presentaron la aplicación Ygualex, que es una aplicación pensada para la población adolescente, pero no sólo para ella, donde puedas encontrar información sobre la violencia de género, pero también puedes compartir tus inquietudes, dudas y mensajes.

Ya os digo que no fue una jornada, para mí, donde me descubrieran el mundo, pero sí resulto interesante simplemente por escuchar a este hombre.
También me sirvió para conocer la otra cara de la moneda. Me explico. Se "colaron" 3 ó 4 hombres que pretendían tirar por tierra todo lo que allí se estaba hablando aportando datos falsos, manipulados y vendiendo que "los hombres son unos pobres" y que el feminismo no es esto de lo que se hablaba. Mis compañeras y compañeros los llamaron "trolls": seres que quieren boicotear y hacer pasar un mal rato a aquellas personas que, con respeto, tolerancia y educación, estábamos allí para intercambiar impresiones y aprender de las experiencias de otras personas.
Una jueza les dijo que si estuvieran en su sala, ya les habría mandado salir sin demora.

A pesar de todo este alboroto, salí contenta y satisfecha. Salí reafirmada en que la labor que hago es necesaria e importante y que no voy a bajar la guardia, ni voy a dejar de pelear por culpa de 4 personas que quieran seguir viviendo en su estado de bienestar egoísta.

Voy a seguir trabajando para que, poco a poco, los roles se vayan cambiando y no tenga que ver anuncios como éste:


Voy a seguir adelante, pues pienso que una nueva sociedad es posible. En algún instituto me han llegado a decir que para qué sirve esto si luego en casa tienen otro discurso totalmente distinto. Pues sí sirve. Porque la población joven tendrá las herramientas adecuadas y los argumentos para decir en casa, o donde sea, que no está de acuerdo y podrán empezar a cambiarlo. Quizás en su casa no, pero sí en su entorno de amistades.

Yo lo veo a mi alrededor. Tengo que reconocer que, hace unos años, yo no era consciente ni del machismo ni de la violencia de la que éramos objeto las mujeres únicamente, por ser mujer. Pero ahora, veo como yo he cambiado y, a mi alrededor, "mis hombres" son conscientes de las desigualdades y del machismo que es tan perjudicial para el hombre como para la mujer.
Tengo amigos que me "saturan" el móvil con imágenes, noticias que hablan de las discriminaciones, los roles de género, me recomiendan libros, novelas gráficas... tengo conversaciones con personas que se empiezan a plantear todas estas cosas a pesar de su edad madura. Conozco a profesores que se involucran tanto en los talleres que imparto que les parece poco y piden más.

Algo está cambiando. Pero aún queda mucho por recorrer. Queda mucho sendero porque, en mi opinión, desde lo más alto de la sociedad (gobierno, partidos políticos, administraciones públicas) creo que no se lo toman tan en serio. Aún se siguen identificando a las mujeres con las tareas domésticas, con las tareas del cuidado. Aquellos que gritan que son tan feministas, ¡cuidado!

Tenemos que tener claros los conceptos. El machismo es perjudicial para hombres y mujeres. El machismo está asesinando a muchas mujeres, está dejando huérfanos y huérfanas, está impidiendo que las empresas tengan a mujeres válidas en puestos de responsabilidad, está haciendo que las personas elijan entre tener familia o trabajar, pues, en muchas ocasiones, ambas cosas son incompatibles, está haciendo que los hombres tengan que demostrar su hombría (¿qué es eso?) a cada momento dejando de lado sus sentimientos porque un hombre no los tiene...

Debemos ponernos las gafas de color violeta e identificar todas esas situaciones que nos hacen retroceder.

Yo sigo con mi lucha. Pero no tan sola como antes, lo sé. No me oirán desde los altos estamentos, pero yo trato de concienciar a la base, para que sean conscientes de que lo importante son las personas, dando igual el sexo que tengan y que no hay cosas de chicas ni cosas de chicos, sino que en el mundo viven personas con capacidades diferentes y complementarias. Sigo luchando, como feminista, para erradicar todos los casos de acoso, violencia y abuso de las que somos protagonistas, involuntariamente, las mujeres. 

Yo soy una hormiguita.






Last Christmas


Se acerca el final de la Navidad. La verdad que lo que desde hace unos años me gusta más de estas fechas es el "lío" de ayudar a los Reyes Magos con los regalos, escribir la carta, esconder, envolver, "picar" al personal, etc.

Este año es algo diferente, la verdad. Nos falta una persona. Se ha echado de menos el salir pitando para verla en "su casa" y su regañina porque no la íbamos a ver más a menudo. Lo cierto es que lo llevo pensando desde dos semanas antes de que comenzase toda esta algarabía de la Navidad. Falta algo.

Pero también son diferentes porque hay que cuidar a otra persona que cada vez va decayendo más. Trabajamos la paciencia, la mano izquierda, el aguante... y todo lo maquillamos con el amor que sentimos por ella. Está, pero no está. Y, aunque se hace duro, siempre hay que tener una sonrisa dispuesta y esconder el dolor que se reflejan en los ojos y que sientes en el corazón.

Pero no todo son penas. Hay una pequeña alegría que corretea, que te come a besos, que te pedí las cosas "por fis" y que corre al regazo de la "bi" para que la proteja y no la riñan. Con su sonrisa te desarma y te inunda de luz. Pero ya, cuando se junta con "su tata", un halo mágico rodea todo el entorno y, por unos segundos, las penas se olvidan.

Las siguientes navidades volverán a ser distintas. Ni mejores ni peores, como éstas, simplemente diferentes. Porque nosotros habremos cambiado algo, porque quizás tengamos menos ganas de celebrar, aunque tengamos más motivos, porque los años nos puedan o porque dejemos que las tristezas, aunque menos, venzan a las alegrías.

Es el momento de hacer balance. Llegamos al final de un recorrido y tendremos que elegir por dónde continuar, tenemos que decidir si dejamos que prime lo negativo o lo positivo. En nuestra mano está.




Last Christmas


Se acerca el final de la Navidad. La verdad que lo que desde hace unos años me gusta más de estas fechas es el "lío" de ayudar a los Reyes Magos con los regalos, escribir la carta, esconder, envolver, "picar" al personal, etc.

Este año es algo diferente, la verdad. Nos falta una persona. Se ha echado de menos el salir pitando para verla en "su casa" y su regañina porque no la íbamos a ver más a menudo. Lo cierto es que lo llevo pensando desde dos semanas antes de que comenzase toda esta algarabía de la Navidad. Falta algo.

Pero también son diferentes porque hay que cuidar a otra persona que cada vez va decayendo más. Trabajamos la paciencia, la mano izquierda, el aguante... y todo lo maquillamos con el amor que sentimos por ella. Está, pero no está. Y, aunque se hace duro, siempre hay que tener una sonrisa dispuesta y esconder el dolor que se reflejan en los ojos y que sientes en el corazón.

Pero no todo son penas. Hay una pequeña alegría que corretea, que te come a besos, que te pedí las cosas "por fis" y que corre al regazo de la "bi" para que la proteja y no la riñan. Con su sonrisa te desarma y te inunda de luz. Pero ya, cuando se junta con "su tata", un halo mágico rodea todo el entorno y, por unos segundos, las penas se olvidan.

Las siguientes navidades volverán a ser distintas. Ni mejores ni peores, como éstas, simplemente diferentes. Porque nosotros habremos cambiado algo, porque quizás tengamos menos ganas de celebrar, aunque tengamos más motivos, porque los años nos puedan o porque dejemos que las tristezas, aunque menos, venzan a las alegrías.

Es el momento de hacer balance. Llegamos al final de un recorrido y tendremos que elegir por dónde continuar, tenemos que decidir si dejamos que prime lo negativo o lo positivo. En nuestra mano está.




Lo último...

En estas dos semanas he visto un par de noticias que se han repetido. Ambas me han llegado desde diferentes puntos entre medios de comunicación de prensa escrita, personas conocidas, amistades…

Una de ellas se refiere a una escena de la película “Último tango en París”, protagonizada por el gran actor Marlon Brando. En su momento, hace ya algunos años, la actriz protagonista denunció que se había sentido humillada y hasta violada en una escena de la película. Ahora sale a la luz unas declaraciones de su famoso director diciendo que tanto el actor protagonista como él mismo habían decidido no comentar con la actriz el método que iban a usar para desarrollar esa escena pues necesitaba que fuera creíble y que la actriz se sintiera realmente humillada.

Obviamente, un gran revuelo se ha creado en torno a esas declaraciones y, días después, el director se desdecía de sus palabras. 

La siguiente noticia se refiere a algo “más reciente”. Un cantante actual (sinceramente, yo no he escuchado nada de él y creo que lo he oído mencionar en dos ocasiones), del que no voy a decir su nombre para no darle mayor publicidad, ha saltado en las redes sociales debido al contenido de una canción donde básicamente dice que las chicas hacen todo lo que él quiere en cualquier momento. La magnitud de sus palabras ha llegado a tal punto, que se ha creado una campaña en change.orgpara que se prohíba y se quite el vídeo relacionado con la canción.
Cantantes como Iván Ferreiro han usado las redes sociales, en concreto Twitter, para denunciar que no se puede consentir el uso de la música para fomentar actitudes machistas.

En mis talleres suelo emplear bastantes canciones. Elegidas a conciencia, por supuesto. A las chicas y a los chicos les digo que tienen que ser cuidadosas/os con lo que escuchan, pues una canción nos puede parecer muy pegadiza y tener una buena música, pero la letra… la letra puede estar fomentando el odio, la violencia…y, como en este caso, actitudes de control, poder del hombre sobre la mujer.
Lo cierto es que, hasta que no he empezado, hace unos años, a preparar talleres y charlas para centros educativos, no me había parado a analizar determinadas letras de canciones. Por este motivo, al descubrir lo que se escondía detrás de muchas de ellas, las cuales, en su mayoría, son bien conocidas, soy tan insistente en prevenirles sobre lo que escuchan.

Actores, cantantes, actrices, youtubers,… hay tantas personas que pueden influir en la personalidad de nuestras/os adolescentes y, quizás, no somos conscientes de ello.
Nos puede sorprender como un niño y una niña lloren y se enfaden en un programa como “Tu cara me suena” cuando descubren que tienen que imitar a Justin Bieber o Miley Cirus porque no les gustan, porque no comparten sus actitudes y su forma de vivir y de actuar. Estos críos tienen las cosas claras y no es muy normal, por eso nos sorprende.
Cantantes como el que ha salido publicitado estos días, directores de cine que hacen estas confesiones influyen en la conciencia de las personas y nos muestran que aún existen mentalidades que piensan que las mujeres somos objetos sexuales, sin conciencia, sin alma, sin corazón y que, como tales, nos pueden manejar y vapulearnos a su antojo porque ellos son los “machos” y tienen el poder.
Luego nos sorprendemos cuando las estadísticas nos anuncian que han aumentado las agresiones entre las parejas jóvenes, cuando descubrimos que las actitudes machistas aún siguen presentes, incluso más enraizadas, en las generaciones “más tiernas” y nos llevamos a la cabeza cuando un hijo mata a su madre porque no estaba de acuerdo con su forma de vivir.

Aún queda camino por recorrer, ya lo he dicho en otras ocasiones. Y no nos sirve sólo campañas momentáneas, temporales, sino que las acciones tienen que ser continuadas en el tiempo. Hay que trabajar desde una edad temprana para cultivar la semilla de la igualdad. La igualdad entre sexos, entre las personas que es lo que, en definitiva, somos los hombres y las mujeres: seres humanos con unas diferencias biológicas que nos hace complementarios.
Es una lástima que tengamos que crear campañas para fomentar las No agresiones sexistas en fiestas concretas, pues aún existen energúmenos que se piensan que todo vale y que, en ocasiones, cuando una chica dice NO, lo hace con la boca chica, pues en sus ojos ve que ella quiere, en realidad, tener relaciones sexuales con él porque sus actos (sus bailes, sus coqueteos, su ropa) así lo demuestran.
      


Las dos noticias que he comentado en este post, son un pequeñísimo ejemplo de lo que existe en realidad. Os podía mostrar más entrevistas de personajes conocidos que con sus palabras fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres, que hablan de la inferioridad de la mujer y de cómo hay que tratarla. También os podría enseñar más cantantes que, con sus canciones, retratan las ideas, erróneas, del amor romántico e incentivan a que el hombre se imponga a la mujer en la relación. Pero no lo voy a hacer porque este post sería mucho más extenso. Os animo a que lo hagáis, a que escuchéis con detenimiento canciones de ayer y de hoy. Seguro que os sorprendéis.


Lo último...

En estas dos semanas he visto un par de noticias que se han repetido. Ambas me han llegado desde diferentes puntos entre medios de comunicación de prensa escrita, personas conocidas, amistades…

Una de ellas se refiere a una escena de la película “Último tango en París”, protagonizada por el gran actor Marlon Brando. En su momento, hace ya algunos años, la actriz protagonista denunció que se había sentido humillada y hasta violada en una escena de la película. Ahora sale a la luz unas declaraciones de su famoso director diciendo que tanto el actor protagonista como él mismo habían decidido no comentar con la actriz el método que iban a usar para desarrollar esa escena pues necesitaba que fuera creíble y que la actriz se sintiera realmente humillada.

Obviamente, un gran revuelo se ha creado en torno a esas declaraciones y, días después, el director se desdecía de sus palabras. 

La siguiente noticia se refiere a algo “más reciente”. Un cantante actual (sinceramente, yo no he escuchado nada de él y creo que lo he oído mencionar en dos ocasiones), del que no voy a decir su nombre para no darle mayor publicidad, ha saltado en las redes sociales debido al contenido de una canción donde básicamente dice que las chicas hacen todo lo que él quiere en cualquier momento. La magnitud de sus palabras ha llegado a tal punto, que se ha creado una campaña en change.org para que se prohíba y se quite el vídeo relacionado con la canción.
Cantantes como Iván Ferreiro han usado las redes sociales, en concreto Twitter, para denunciar que no se puede consentir el uso de la música para fomentar actitudes machistas.

En mis talleres suelo emplear bastantes canciones. Elegidas a conciencia, por supuesto. A las chicas y a los chicos les digo que tienen que ser cuidadosas/os con lo que escuchan, pues una canción nos puede parecer muy pegadiza y tener una buena música, pero la letra… la letra puede estar fomentando el odio, la violencia…y, como en este caso, actitudes de control, poder del hombre sobre la mujer.
Lo cierto es que, hasta que no he empezado, hace unos años, a preparar talleres y charlas para centros educativos, no me había parado a analizar determinadas letras de canciones. Por este motivo, al descubrir lo que se escondía detrás de muchas de ellas, las cuales, en su mayoría, son bien conocidas, soy tan insistente en prevenirles sobre lo que escuchan.

Actores, cantantes, actrices, youtubers,… hay tantas personas que pueden influir en la personalidad de nuestras/os adolescentes y, quizás, no somos conscientes de ello.
Nos puede sorprender como un niño y una niña lloren y se enfaden en un programa como “Tu cara me suena” cuando descubren que tienen que imitar a Justin Bieber o Miley Cirus porque no les gustan, porque no comparten sus actitudes y su forma de vivir y de actuar. Estos críos tienen las cosas claras y no es muy normal, por eso nos sorprende.
Cantantes como el que ha salido publicitado estos días, directores de cine que hacen estas confesiones influyen en la conciencia de las personas y nos muestran que aún existen mentalidades que piensan que las mujeres somos objetos sexuales, sin conciencia, sin alma, sin corazón y que, como tales, nos pueden manejar y vapulearnos a su antojo porque ellos son los “machos” y tienen el poder.
Luego nos sorprendemos cuando las estadísticas nos anuncian que han aumentado las agresiones entre las parejas jóvenes, cuando descubrimos que las actitudes machistas aún siguen presentes, incluso más enraizadas, en las generaciones “más tiernas” y nos llevamos a la cabeza cuando un hijo mata a su madre porque no estaba de acuerdo con su forma de vivir.

Aún queda camino por recorrer, ya lo he dicho en otras ocasiones. Y no nos sirve sólo campañas momentáneas, temporales, sino que las acciones tienen que ser continuadas en el tiempo. Hay que trabajar desde una edad temprana para cultivar la semilla de la igualdad. La igualdad entre sexos, entre las personas que es lo que, en definitiva, somos los hombres y las mujeres: seres humanos con unas diferencias biológicas que nos hace complementarios.
Es una lástima que tengamos que crear campañas para fomentar las No agresiones sexistas en fiestas concretas, pues aún existen energúmenos que se piensan que todo vale y que, en ocasiones, cuando una chica dice NO, lo hace con la boca chica, pues en sus ojos ve que ella quiere, en realidad, tener relaciones sexuales con él porque sus actos (sus bailes, sus coqueteos, su ropa) así lo demuestran.
      


Las dos noticias que he comentado en este post, son un pequeñísimo ejemplo de lo que existe en realidad. Os podía mostrar más entrevistas de personajes conocidos que con sus palabras fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres, que hablan de la inferioridad de la mujer y de cómo hay que tratarla. También os podría enseñar más cantantes que, con sus canciones, retratan las ideas, erróneas, del amor romántico e incentivan a que el hombre se imponga a la mujer en la relación. Pero no lo voy a hacer porque este post sería mucho más extenso. Os animo a que lo hagáis, a que escuchéis con detenimiento canciones de ayer y de hoy. Seguro que os sorprendéis.


25N

Esta semana se celebra el día 25 (viernes), el día internacional contra la violencia de género o la violencia contra la mujer.

En Salamanca, los actos "conmemorativos" comenzaron el pasado jueves 17 con la presentación del libro "No resignación", editado por el Ayuntamiento de Salamanca y donde se reúnen poetisas y poetas de todo el mundo por la no violencia contra la mujer.

No soy yo de mucha poesía, pero en el acto tuve la suerte de escuchar algunos de estos poemas en la voz de poetisas y poetas españoles y la verdad es que se me pusieron los pelos de punta. Además, el acto contó con un pequeño concierto de un trío que puso música a poemas de autores conocidos. La sensibilidad y la emoción a flor de piel.


En esta semana se sucederán los actos en la calle, en los medios de comunicación se harán reportajes algo más extensos, se emitirán programas dedicados a este problema social, podremos ver en la TV, oír en la radio y leer campañas contra la violencia de género pidiendo a las mujeres que denuncien, como si la denuncia fuese la solución a todos sus problemas. Pero como hablaba con una profesora universitaria esta mañana: esto no se puede quedar en un día, sino que tiene que ser una constante. Y como con este tema, con otros tantos.

Yo comenzaré el miércoles con una charla-taller en la Fundación de Secretariado Gitano de Salamanca. El jueves participaré en una mesa redonda en la Universidad de Salamanca y finalizaré el viernes con un acto organizado por el Ayuntamiento de esta localidad: obra de teatro en El Liceo, lectura de manifiesto y performance.

Y después de estos días, ¿qué?

En el siguiente vídeo os dejo unos consejos prácticos que nos da la bloguera Isasaweis orientados a aquellas mujeres que tienen que ocultar un ojo morado. No os lo perdáis, no tiene desperdicio. No lo cortéis, lo mejor, viene al final.




BUENA NUEVA
"Perdónalos porque no saben lo que hacen" (Evangelio de Lucas, 23,34)

No le digas a nadie tu nombre verdadero.
Escóndete, reniega de tu origen,
no vuelvas la cabeza.
Tu mundo se acabó ¿era tu mundo?
Sal a la luz. Hay luz, es clara y tibia.
Deja que la sonrisa te visite de nuevo.
Haz con el miedo el último gazpacho
y bebe a tu salud.
Pero no le perdones, por sí sabe lo que hace.

Poema de Enrique García Trinidad. En el libro "No resignación".